28 de octubre de 2007

Morelia Report 13 – Malon 9 Kochavim

Mejor conocida como “Hotel 9 Stars”, la cinta ganadora del premio Magnolia, que da la Social Documentary Golden Award, es un documental de esos que te pegan como guamazo duro a la cara y te dejan pensando en que a pesar de lo mucho que nos quejamos, siempre hay alguien que puede estar pasándola peor.

El documental realizado por Ido Har nos presenta un enfoque bastante terrorífico acerca de los palestinos que, en busca de un trabajo para poder subsistir, tienen que cruzar la frontera y entrar a Israel en medio de uno de los entornos más hostiles que se puedan ver en este plano existencial. A través de los ojos de Ahmad (coleccionista de objetos, o como quien dice, pepenador de lo pepenable) y Muhammad (filoso filósofo y critico político cuartimundista) es que vemos la cotidianeidad y la dificultad de sus vidas. Compartiendo comida, pertenencias, historias, así como arrestos, ya sea por parte de la policía, la milicia o el servicio secreto.

Ok… aquí se vienen varios comentarios políticos y reflexiones que surgen luego de ver la cinta.

(Suspiro)

Como mexicanos siempre nos quejamos de las injustas políticas del gobierno norteamericano para con los compatriotas que cruzan la frontera en busca de trabajo. Tal vez los gringos no sean las mejores personas, sin embargo no nos fijamos en la terrible discriminación que nosotros también cometemos contra otras personas. Recuerdo como en mis múltiples viajes a Chiapas, Mérida o otras partes del sudeste mexicano, me tocaba ver que bajaban del autobús a todos los “morenitos” o gente que no pareciera originaria del país, y los forzaban a cantar el himno nacional o en el mejor de los casos a enseñar la credencial de elector. Inclusive una vez me toco ser el único que se quedó dentro del camión, gracias a que me vieron güerito. Demonios, a mí que me disculpe el ejercito, pero ese tipo de prácticas se me hacen de lo más discriminatorias, pero claro, estamos “defendiendo” territorio nacional, y podemos humillar a quien este mas jodido que nosotros.

Israel es un país que surgió a través de convenientes convenios, sin considerar las opiniones de varios grupos locales, pero que se veía como la opción lógica para los grandes poderes. A raíz del establecimiento del estado de Israel es que muchos conflictos han surgido en sus alrededores, particularmente con los palestinos, dueños legítimos de una vasta cantidad de territorio que les fue quitada, gracias a la ONU y a las manipulaciones de los intereses de ciertos poderes. Pero claro, los grupos judíos tienen el poder y pueden usarlo… f*cking jews…. (y con este comentario acabo de quemar mi oportunidad de trabajar en Hollywood)

El acercamiento a la vida del trabajador de la construcción puede tener distintos enfoques. Ya el maestro Rulfo nos enseño con su documental “En el Hoyo” (cuyo soundtrack recomiendo altamente, además de que la caja está bien chida) una visión muy a la mexicana: festiva, alegre, mística en algunos momentos, o tal vez triste en otros. Para bien o para mal el buen Ido Hars nos presenta una de las visiones más tristes que pueden tener el mismo tipo de trabajadores en el otro lado del mundo. Familia abandonada, viviendo en improvisadas cajas de cartón, sin poder terminar de comer en ocasiones, por que el ejército se acerca, es que vemos la vida de los obreros mal pagados que construyen grandes edificios en un país, mientras que recogen los pedazos de sus propias vidas, las cuales tienen el enorme riesgo de terminar en cualquier momento gracias a las persecuciones que tienen que confrontar.

De acuerdo al mismo autor, dicho documental surgió debido a que en su camino a casa siempre veía hombres correr frenéticamente en la autopista, entre Tel Aviv y Jerusalem. Miedo en sus ojos y heridas en el cuerpo eran las características de los pobres trabajadores que se refugiaban prácticamente “tras lomita”. Sin embargo, es interesante como al adentrarse dentro del frágil mundo de estas personas, es que se dio cuenta que viven y sobreviven a pesar de las probabilidades en contra.

El documental solo dura 78 minutos, fue rodado en Modi’in, Israel, y a pesar de su corta duración, es increíblemente denso y bastante pesado. Lo mejor y lo peor del ser humano puede ser encontrado gracias a la cámara, y es que uno puede terminar con una reflexión y tal vez hasta una oración. Como Muhammad menciona, “Siempre pensamos sobre el pasado, nunca sobre el futuro”. Tal vez si fuésemos más progresistas que vengativos es que podríamos tener un mejor entendimiento… si tan solo fuese tan sencillo tragarnos el orgullo.

Conclusión: Una cinta difícil pero harto recomendable para aquellos que tengan el estomago y cafeína en las venas (esta pesadito en varias partes). En realidad agrega perspectiva a la visión que podamos tener sobre la suerte personal.

2 comentarios :

Ben dijo...

Suena como una de esas películas que me gusta ver. Estaré esperándola por acá.

¿Dices que los mexicanos somos racistas? Ja! Y yo que siempre creí que eramos los más progresistas del mundo -sarcasmo- Sólo fijate que bien tratamos a nuestros propios indígenas y a todos los que tengan un tono de piel un poco más oscuro que nuestra "blanquísima" tez. Jejeje

Saludos mi buen Dan

Dan Campos dijo...

¡Ben! Je, je, pues asi es. Ya ves que nuestros origenes prehispanicos nos tienen viciados... a eso agregale que la collonizaci{on nos hizo a demas de racistas, clacistas y tenemos la formula discriminatoria mas sensacional.

¡Saludos y feliz all hollows eve!