9 de junio de 2012

Colosio, el Asesinato


¿Recuerdan ese viejo episodio de los Looney Tunes en dónde Bugs Bunny se encuentra con el Pato Lucas y Elmer quien se dispone a disfrutar de una sesión de cacería? El conejo y el pato empiezan a cambiar los letreros sobre el tipo de temporada de caza que hay en ese momento para confundir al gruñón pero simpático pelón para que no sepa si es temporada de caza de patos o temporada de caza de conejos. Pues en cierta medida, al menos en nuestro país, parece que los cines nos tienen en una situación similar, ya que gracias a los estrenos hollywoodenses estamos en temporada de blockbusters o, gracias al periodo electoral, estamos en temporada de películas con temática política. La semana pasada tuvimos tanto a Gimme the Power como a El Lenguaje de los Machetes y en esta ocasión, centrada en un evento de claras repercusiones políticas, tenemos la cinta más reciente de Carlos Bolado, llega Colosio, el Asesinato.

La cinta es un thriller enfocado en Andrés (interpretado por José María Yazpik) quien es encargado de la misión de llevar a cabo una investigación secreta para descubrir quién fue el asesino del candidato a la presidencia, Luis Donaldo Colosio. Mientras que las instituciones encargadas de impartir justicia tienen al asesino material y llevan a cabo la investigación oficial, Andrés tendrá que ingeniárselas, junto a su equipo de gente de confianza, para lograr averiguar más de lo que se puede informar al público en general. ¿La ventaja? Tiene el apoyo de gente metida en los grupos de poder. ¿La desventaja? No puede actuar pública y libremente, además de que como si fuera un episodio de Misión Imposible, en caso de que lo descubran o pase algo, deberá rascarse con sus propias uñas y nadie podrá apoyarlo de manera tangible.

Carlos Bolado es uno de los directores mexicanos que a pesar de no contar con una filmografía precisamente extensa, tiene una calidad en su trabajo y manufactura envidiable. Bajo California, el límite del tiempo, es en mi opinión una de las mejores películas mexicanas de los años noventa y una verdadera labor de huevos, ya que el director la hizo durante bastante tiempo y prácticamente con sus propios recursos, logrando una cinta memorable que prácticamente sin diálogos logra capturar al espectador a través de una historia sencilla que tiene tantas capas como pintura rupestre que perdura miles de años. Sin embargo, en esta ocasión no se encuentra ante una historia personal de bajo presupuesto ni en la codirección para un documental nominado al Oscar, sino en una cinta con mayor inversión y con el talento actoral de Giménez Cacho, Odiseo Bichir, Tenoch Huerta, Kate del Castillo y el ya mencionado Yazpik, entre otros.


La cinta se maneja de manera eficiente. Algunos compañeros de la crítica comentan que si bien la primera parte se siente un tanto floja, en la segunda el ritmo repunta y se ejecuta de manera efectiva. Quizás por esas advertencias es que iba mentalmente preparado y no sentí que ese fuera el caso, ya que al principio se establece muy bien la situación de nuestros personajes y se dan las bases para el desarrollo de la historia la cual arranca con fuerza antes de la segunda mitad.

En el momento de su salida, comentaba acerca del enorme mérito técnico que tienen cintas como Días de Gracia. La película enfocada en Colosio no se queda atrás ya que se nota el nivel de maestría que tiene Bolado al aprovechar los juguetes que tiene a su disposición. Al mismo tiempo merece una mención especial la edición llevada a cabo por el mismo director, así como por Luciana Jauffred y Francisco X. Rivera, quienes logran un montaje preciso y combinan los elementos visuales de manera atractiva. Secuencias como un simple diálogo en un cuarto se muestran con el uso de varios encuadres y cámaras y con un ritmo de edición que atrapa al espectador pero que jamás lo marean a pesar de la gran cantidad de cortes empleados. En la misma línea el manejo de efectos visuales está muy bien logrado y todo esto en conjunto apoya una realización lucidora, que tiene momentos como cuando nuestro investigador favorito le explica a su jefe la resolución a la que llegó en el caso y que demuestran que a pesar de estar narrando un hecho ubicado en nuestro país, las tramas policiacas y de investigación pueden ser narradas de manera efectiva, haciéndonos olvidar completamente el cliché tradicional de que en México solo tenemos policías flojos o tranzas.


Colosio, el Asesinato, no pretende dar una resolución a un hecho ocurrido en la vida real. Simplemente se dedica a narrar una versión de los hechos la cual ilustra lo que en su momento se mencionaba en las formas extra oficiales de lo ocurrido. El hilo negro no lo van a encontrar y prácticamente no se mencionan nombres. De hecho, varios de los personajes son simplemente referidos como “El Doctor” o “El Licenciado”, aunque no se necesita ser un genio para adivinar a quienes se refiere o en que personajes de la vida real están basados. La cinta se hizo con cierta premura para poder tenerla preparada para lanzarla en un periodo en el que es increíblemente conveniente, ya que gracias a la cercanía a las elecciones federales y al hecho de que hay un sentimiento anti-PRI generalizado es fácil que despierte el interés del espectador general. A pesar de ese oportunismo bien aprovechado, Bolado nos trae una cinta sólida y recomendable que si bien tiene algunos problemas, la encontré bastante disfrutable y bien ejecutada.