10 de marzo de 2013

Lo visto en el FICG 28

Terminó el Festival Internacional de Cine de Guadalajara y en general puedo decir que el registro fue muy bueno. A diferencia del año pasado, del que escribí largo y tendido discutiendo sus deficiencias o sus resultados finales, la organización y selección de este año muestra una increíble mejoría. Ahora que lo pienso, creo que valdría la pena escribir (largo y tendido, desde luego) sobre eso. Probablemente en la siguiente entrada.

Por lo pronto, tenemos la lista de largometrajes ganadores y mi reporte sobre lo visto en el festival. 

Premio Maguey a mejor película: Quebranto (Roberto Fiesco)  
Premio del Público en Infinitum: Tercera Llamada (Francisco Franco)
Mejor Documental Iberoamericano: El otro día (Ignacio Agüero)
Premio Mezcal a largometraje mexicano: Workers
Mejor fotografía: Kiko de la Rica por Blanca Nieves.
Mejor guión: Valentí Figueres por El efecto k, el montador de Stalin.
Mejor Actriz: elenco femenino de Tercera llamada.
Mejor Actor: Ernesto Alterio por Infancia Clandestina.
Mejor Ópera Prima: Tanta Agua.
Mejor Director: Dario Nardi por Las mariposas de Sadourni.


Y bueno, a continuación las cintas que pude ver durante el festival. Los comentarios de las mismas se estuvieron publicando puntualmente tanto en el Fanpage de Facebook como en Twitter

Érase una vez Verónica: Un relato íntimo en el que vemos la búsqueda de una mujer recién egresada de la Facultad de medicina por encontrar su lugar mientras define su vida y su relación con su entorno. La cinta cuenta con más de un desnudo que hizo que algunos de los espectadores que buscaban conservar sus buenas conciencias decidieran salir de la sala. El drama personal ante la confrontación con la enfermedad del padre es muy bien llevado a cabo. Eso, y las chichis son lo más memorable de la cinta. Desafortunadamente con esta cinta inicié el ciclo "películas a las que he llegado tarde por despistado".

Besos de azúcar: ¿Funciona un guión de comedia urbana de Carlos Cuarón cuando no cuenta con el apoyo familiar o luminarias nacionales? En Besos de Azúcar tenemos la historia de Nacho y su colchón, objeto pestilente encontrado que sirve como parte de su refugio ante su cruda realidad. Viviendo en una familia en donde todos son abusadores, el pobre Nacho tiene que sobrevivir el inicio de la adolescencia y su encuentro con su primer amor. ¿Qué podría faltar para hacer de su vida un melodrama más que una comedia citadina? Quizás más bullying y el hecho de que el amor de su vida es fruto prohibido al ser la hija de la lidereza de los ambulantes de la zona, a quien el padrastro del Nacho rinde su debido tributo. A pesar del tono de comedia me molesta que el guión recae en el humor barato de los diálogos irreales con groserías gratuitas y el hecho de que todos se la pasan abusando de todos. Los malos son malos sólo por qué sí, y además son muy tontos. Los buenos son muy tontos o inocentes y ni como ayudarlos. Una cinta completamente prescindible aunque con momentos entretenidos.

Ciudadano Buelna: Felipe Cazals es un director que sabe hacer su chamba. En esta cinta nos muestra el relato de quien estuvo presente junto a varias figuras importantes de la revolución pero jamás alcanzó el reconocimiento que pudo merecer. La cinta tiene un guión más solemne que película de Nolan y abusa de los close ups al joven Zurita, quien actúa bastante bien. Lo mejor es la fotografía y el cuidado en la producción, lo peor es que la historia se vuelve soporífera e innecesariamente larga. A eso agreguemos que tiene el efecto Sucker Punch, en que nuestro héroe aparece y de la nada gana batallas que jamás se muestran en pantalla y terminamos con una obra de buena manufactura pero que necesitó más trabajo de guión y edición.

Blanca Nieves: Siendo una reinterpretación del cuento clásico pero ubicada en la España de los años 20s, se podría decir que Blanca Nieves es El Artista a la española, donde se rinde tributo a la tauromaquia, a los cuentos y al cine mismo, en blanco y negro y como cine mudo. Carmen, la protagonista del cuento, vivía aventuras y desventuras que tocan el corazón de los espectadores. La cinta es genial y casi perfecta, casi, porque al final se forza innecesariamente por seguir elementos del cuento clásico que no sin necesarios en la película. Probablemente lo mejor que vi el día de hoy, aunque si me  hubiera salido diez minutos antes de la función, me hubiera quedado mejor sabor de boca. Triste que la mejor cinta sobre la chica del cuento de hadas no se estrenara en México.

Infancia Clandestina: Mientras que con Besos de Azúcar y El Ciudadano Buelna tuvimos historias de adolescencia y conflictos revolucionarios, Infancia Clandestina combina ambos elementos de manera eficiente. Juan vive otra identidad debido a que sus padres son revolucionarios en la Argentina del 79. Mientras se encuentra con su primer amor debe sobrevivir el conflicto nacional que amenaza con destruir no sólo a su familia sino a todo el país. La cinta le muestra a las dos mexicanas mencionadas como hacer las cosas, ya que gracias al manejo eficiente de animación/ilustración es capaz de mostrarnos los momentos más violentos, pero los más importantes y emotivos se transmiten gracias a un buen trabajo actoral y una excelente dirección.

Tercera Llamada: El cine detrás del teatro y los problemas que ocurren para armar una obra. La construcción de personajes y un cast que parece un quien es quien del cine mexicano son lo mejor de esta comedia que sí divierte. Un actor desmemoriado, una diva en descenso, una directora neurótica y el ataque de la pandilla de los ellos contra uno de los técnicos del teatro son sólo algunos de los elementos que en conjunto dan la cinta mexicana más disfrutable en lo que va del Festival. La mejor historia no ocurre en el escenario, sino tras bambalinas.

Workers: Una cinta de Fórmula Festivalera ® que curiosamente justifica el recurso. Ya se saben la fórmula, tomas más largas que la Cuaresma, inserción innecesaria de la mención de alguna violación y escenas en las que no pasa nada. Dos historias en las que vemos como trabajadores de los más sencillos confrontan las injusticias que la vida les trae de mano de sus distintos patrones. El colmo llega cuando la jefa millonaria de Lidia, uno de nuestros personajes, al morir le hereda todo... a su perro. Una cinta que justifica sus tomas de varios minutos con el hecho de que así se siente el tedio de la vida laboral mal agradecida. Lo mejor sin algunos chistes sutiles escondidos dentro de la imagen, lo peor es el diseño sonoro, ya que en ocasiones era necesario leer los subtítulos a pesar de estar en español. Por cierto, si a esta cinta mexicana le traducen el título, sugerimos que se llame "Un empleado maravilloso" o "Workers: todo patrón necesita tratar bien a sus empleados para que no se lo quieran chingar después"

Ese obscuro objeto del deseo: Nada como revisar a los clásicos, especialmente a Buñuel, con esta historia que actualmente sería tachada de políticamente incorrecta en la que vemos la relación amor-pudo entre un hombre y si mala mujer. Oh, Buñuel, ¿Por qué no te presentas en el Festival, al menos a través de una Ouija?

Las mariposas de Sadourní: Hay dos frases de las que desconfío cuando se usan para presentar una película. Si alguien te dice que "se hizo con muchos huevos", cosa que compara el arte cinematográfico con la preparación de chocomilks o desayunos o te menciona que vas a ver "una película diferente" rara vez es un aliciente. Afortunadamente en el caso de Las Mariposas de Sadourní el término de "diferente" aplica de buena manera. Un inicio fuerte que puede existir como un cortometraje autocontenido nos muestra el como Sadourní comete un crimen pasional que lo lleva a prisión. La cinta desarrolla el como logra una especie de libertad condicionada a salir de la prisión a tratar de regresar a la sociedad, mientras augura durmiendo tras las rejas. Debido a que es un enano y no tiene referencias debe buscar trabajos poco ortodoxos al tiempo que se somete a un tratamiento que busca cambiarlo en alguien más "normal". Mientras el proceso continúa, se descubren hilos perdidos en un tramado en que el crimen, el castigo y el cambio son más truculentos que lo que parecen a primera vista.

La gente del río: Los habitantes de Ernestina son felices en su pequeña comunidad... excepto cuando gente externa viene a visitar el frío cercano al poblado, ya que normalmente ocasionan destrozos que después tienen que ser pagados por los que ahí viven. En este documental conocemos la identidad e historia del lugar a través de sus habitantes. El corazón a través de una poetiza o incluso lo inesperado a través de alguien que ha peleado con osos, siempre aparece sin camisa al ser entrevistado y además le ha hecho algo a un sacerdote que si hubiera sido al revés, tendríamos juicios más sonados que los del padre Maciel. Curioso retraso colectivo de Ernestina y sus 150 habitantes.

Elevador: Es en los lugares más pequeños en donde encontramos las historias más personales. En este documental vemos el funcionamiento de parte tan vital para el paso de los habitantes del multifamiliar con mayor historia en nuestro continente. Sus operadores, personas que los manejan y cuidan, lo han vuelto parte de sus vidas y con eso es que sin parte de la vida de los demás. Un interesante manejo narrativo a través de lo que pasa, literalmente, en los elevadores.

Inercia: El reencuentro de amores perdidos a través de la coincidencia que se da en un hospital. El ritmo pausado de la cinta refleja el tedio que puede haber cuando las horas nos parecen eternas en este tipo de lugares. Lucía pone si vida en pausa para cuidar a Felipe, anda que quizás el reencuentro con el dueño de sus afectos no sea el cierre feliz para la historia que ella cree vivir.  La cinta cuenta con muy buenas actuaciones pero tiene sus problemas con el guión y el montaje. Curioso como su segunda escena funcione mucho mejor que la primera como presentación, aunque a nivel temporal dejan estar en ese orden...

What about Columbus?: Así como La Casa de Emak Bakia fue mi documental favorito del año pasado, What about Columbus es mi obra favorita de ese género en lo que va del año. Un realizador busca conjuntar e ilustrar las diferencias narrativas entre culturas tan dispares como la hindú, la peruana y la vasca a través de la adaptación del Principito. Al final tenemos un documental en donde se registra este proceso mientras nuestro ficticio realizador debe confrontar la crítica y la dura realidad que tiene cualquier guionista cuando busca desarrollar una historia. Este híbrido de estilos y formatos funciona excelentemente y da un resultado muy disfrutable.

Tanta Agua: Alberto, padre divorciado, busca el tener unas vacaciones agradables con sus hijos, pescando, nadando, teniendo actividades interesantes. ¿El problema? La lluvia hace prácticamente imposible hacer esto. Alberto trata de hacer lo posible porque este tiempo sea aprovechado por su familia pero su hija, Lucía, prefiere estar al pendiente de sus asuntos adolescentes. Una historia bien contada aunque no muy memorable, ya que lo que más recuerdo es que en Uruguay sí se venden cigarros a menores.

El efecto K, el montador de Stalin: Nuestra memoria es editada. No recordamos las cosas como sucedieron sino como tienen sentido para nosotros. En esta cinta recorremos la vida de Maxine Stransky, actor convertido en espía de Stalin y gran amigo de Einsenstein. Mientras que Mr. E prefiere usar su cámara-dedo para mostrar historias ficticias, Mr. S prefiere su cámara-ojo que retrata la realidad mientras vive una existencia pretendida. Muy interesante experimento narrativo con trazos de documental que relata la improbable vida de tan fascinante personaje. La obra se siente por momentos en conflicto consigo misma ya que la voz en off siempre constante llega a cansar por momentos y forza el ritmo a arrastrarse un poco. Sin embargo, la belleza visual y el tributo que rinde al arte del montaje es memorable. Por momentos cerraba los ojos y al sólo escuchar la narrativa la historia funcionaba mejor a pesar de tener riqueza visual. ¿Quién sabe? Tal vez está película debería adaptarse a novela gráfica con arte de Dave McKean y funcionaria mejor.

El niño con olor a pez: ¡Paren las prensas! Una cinta agradable que al terminar te hace sentir bien y... ¿La vi en un festival de cine? Mica es un chico normal, excepto por una rara enfermedad que le hace emitir un olor a pez. Vive en una casa que funciona como uno de los museos oficiales del gran cantante del siglo pasado Guillermo Garibai. Mica crece y le es imposible establecer una relación con alguna chica, ya que su olor le apena. Es entonces cuando conoce a Laura... y pasa lo que debe pasar en cualquier comedia romántica de fórmula... pero con olor a pescado. Lo mejor de la cinta son las actuaciones así como la omni presencia de Ernesto Alonso, quien prestó su imagen para representar al olvidado artista. Lástima que es imposible que aparezca en persona como gurú al estilo Obi-Wan... aunque si lo hiciera tendría que hacer un número musical ridículo pero divertido.

Bajo tortura:  Buena noticia: el documental mexicano sigue siendo de altísimo nivel. M mala noticia: varios de los mejores documentales se enfocan en casos legales donde la justicia decide ausentarse en los tribunales mexicanos. En esta ocasión tejanos el caso de Alfonso Martín del Campo, quien fue injustamente acusado de asesinar a si hermana y cuñado. Obligado a firmar su confesión es que lleva más de veinte años apresado por un crimen que no cometió y al parecer ni las comisiones nacionales o inter americanas de derechos humanos pueden ayudarlo a pesar de que la evidencia a su favor. Faltan treinta años más para que cumpla una condena injusta. Este documental podría servir para crear conciencia sube la revisión necesaria a su caso.


2 comentarios :

bLanche ʚïɞ dijo...

'Niño con olor a pez', esa es la que me gustaría ver.
Tal parece que fue un buen año en cuanto a organización. Y el morral que te regalaron... ¡Me encantó!

Dan Campos dijo...

Pero aunque digas eso, NO te lo voy a dar.