28 de abril de 2013

Iron Man 3

Llega el cierre de la trilogía del Vengador Dorado. ¿Retoma el camino creativo que lanzó a la fama al personaje con la primera entrega o tiene un manejo más desafortunado como la segunda película?  Eso y más comentamos en esta entrega del podcast.

Para descargar el podcast, click derecho con el ratón en este enlace y seleccionar la opción "guardar como". Para escucharlo, ahí tienes el reproductor de la columna del lado derecho así como el de la parte de abajo. Para suscribirte al podcast via iTunes, da click en este enlace. En caso de que quieran patrocinarme un traje saster a la hechura del de Tony Stark, dejen su información de contacto después del click, o en Facebook



 

El año pasado tuvimos la conclusión de dos maneras de llevar a la pantalla a los grandes súper héroes del comic. Mientras que por una parte tuvimos la solemnidad y el gran formato acompañando al Caballero Obscuro, por otra parte vimos que se conjuntaron los héroes más grandes de la tierra contra amenazas que individualmente no podrían derrotar. Después de esto ¿Vale la pena volver a ver historias de héroes individuales como el Hombre de Hierro cuando pudimos atestiguar la magnificencia y diversión en Avengers?  Quizás Shane Black nos pueda decir algo al respecto.

En la tercera entrega de Iron Man tenemos a Tony Stark ( Robert Downey Jr) enfrentándose a la amenaza terrorista del Mandarín. Tras un primer enfrentamiento en el que nuestro héroe lo pierde todo, Stark tiene que juntar fuerzas para tratar de rehacer su vida y conseguir lo necesario para poder tomar venganza y salvar el día.

En uno de los diálogos de Avengers el Capitán América le pregunta a Tony Stark que es lo que quedaba debajo de la armadura. En cierta medida en esta cinta se busca responder a esa pregunta ilustrando lo que es capaz de hacer el personaje cuando pierde todos los juguetes, lo cual da algunas de las mejores secuencias ya que lo que hace al héroe no es el traje, a pesar de que desde sus inicios Stark no se haya planteado más que como héroe involuntario que terminaba haciendo el bien como efecto secundario, cosa particular cuando vemos que desde su origen confrontaba no con villanos per se, sino con los demonios externos que surgían debido a sus descuidos o a sus acciones pasada, cosa que ocurre nuevamente en esta cinta.






La primera cinta del personaje fue refrescante, mostrando que un héroe no tenía que ser atormentado ni huérfano. Tony Stark es el bastardo mamila que deberías de odiar por su complejo de superioridad y falta de madurez, pero que cuenta con un carisma increíble que te termina ganando con su ingenio. Al mismo tiempo no necesita una identidad secreta, volviendo la labor heroica en una especie de status de rockstar. En la segunda cinta, la cual debido a los manejos de producción se le terminó dando el status de tráiler alargado para la cinta de los Avengers se perdió el camino y es hasta la tercera en donde se retoma la esencia del personaje y donde afortunadamente se olvidan de la fórmula de que todo villano de Iron Man debe ser alguien con armadura, lo cual nos indica lo pobre que es su galería de villanos. Nuestro héroe lo pierde todo pero tiene un mejor camino a la redención que cierto caballero oscuro.

Shane Black cumple con esta cinta, la cual desde el principio era anunciada como más grande que las predecesoras, no solo en presupuesto, sino en acción. Si bien los trailers dejaban ver algo mediano que copiaba ciertos aspectos icónicos de The Dark Knight Rises, la ejecución y el producto final funcionan de manera eficiente y en cierta medida se burlan de la solemnidad del murciélago. El Mandarín es un villano práctico que no necesita anunciar sus planes innecesariamente complejos  ni dar discursos, sus amenazas las cumple de manera casi quirurgica. Es una figura mediática y sirve como pretexto para que Ben Kingsley de una cátedra de actuación en menos de 10 minutos. 







Algunos han criticado que la resolución del conflicto es muy sacada de la manga y son cosas que si en realidad estuvieran establecidas, el héroe debió usar desde el principio y no hasta el final. En cierta medida entiendo la queja sin embargo son de esas trampas narrativas que en ocasiones se estiran precisamente para tener una historia. Si todos los personajes de la narrativa en general funcionaran de manera lógica y racional, no tendríamos dramas o comedias y todo se resolvería en menos de cinco minutos. En los trailers y posters veíamos gran cantidad de armaduras de Iron Man, ¿por qué no fueron usadas desde el principio para acabar con el terrorista? Por la misma razón por la que Tony no les habla a sus amigos Los Vengadores para acabar con el primer villano que se le pone enfrente. Thor pudo terminar con la película de su amigo de hojalata en 10 minutos y la duración restante serían los dos personajes comiendo tortas al pastor en algún puesto esquinero.

Por otra parte no entiendo como hay quienes deciden tomar bandos y descalificar una cinta porque pertenece a los héroes de cierta compañía de comics. Si bien yo soy fan de Batman no todos los héroes deben de tener un manejo similar al del encapuchado. La primera cinta de Iron Man ha sido de lo mejor del género precisamente por marcar esa diferencia y la tercera cierra el ciclo, logrando el honroso lugar de cerrar una trilogía con una nota alta, cosa que no pudieron lograr ni El Araña ni el Murciélago.

Iron Man 3 es una cinta muy recomendable por ser disfrutable. Tiene tintes de humor y acción y a la vez busca desarrollar al personaje para que no sea tan bidimensional como billonario de viñetas de cuatro colores. A través del conflicto que debe de superar es que surge un Tony Stark renovado, lo cual es ideal ya que el mismo héroe deberá aparecer tanto en la segunda cinta de Los Vengadores, como posiblemente en la de los Guardianes de la Galaxia.