15 de agosto de 2013

Heli

Estrenada tras un manejo mediático involuntariamente peculiar, es que llega a la cartelera "regular" la cinta más reciente del pupilo más avanzado de Carlos Reygadas, el creador del "Escalante Style", Amat Escalante. ¿Es la cinta digna del repudio y de la clasificación como antipatriótica o en realidad es un trabajo digno de verse? 



Heliberto (Heli, pa' los cuates, interpretado por Armando Espitia) trabaja en una planta ensambladora en el estado de Guanajuato. Vive con su esposa (Linda González) y un hijo recién nacido. Comparte casa con su padre y hermana menor, quien tiene un tórrido romance con un joven cadete. Desafortunadamente esta historia de amor adolescente pondrá a prueba no solo a la pareja, sino a la familia. 

 Tengo conflicto con la sinopsis de la película, que la anuncia como "una historia de amor entre una jovencita y un policía, ambos ligados a las drogas pero de distinta manera, lo cual creará un conflicto que el amor tratará de superar". Claro, hay una historia de amor la cual afecta al personaje principal quien da título a la película y es parte importante, pero la sinopsis es engañosa, como si a Romeo y Julieta mejor la hubieran nombrado "La historia del Conde de París", aunque en cierta medida se comprende porque ya que Heli es testigo de esa historia y es desde su perspectiva desde la que vemos la trama. 

Así como con la sinopsis, hay algunos engaños, o mejor dicho, falsas percepciones sobre Heli. Lejos de ser la cinta "traidora a la patria" como Carlos Mota la pudo catalogar, es una obra competente y bien narrada. En cierta medida la comparo con Pain & Gain de Michael Bay, ya que ambas obras no niegan los estilos y vicios de sus respectivos autores pero se notan más maduras. En Heli vemos violencia gráfica con cuidados encuadres estáticos. Forman parte de una realidad criticada por alarmistas como el mismo Mota o que algunos han tomado catalogándola como una "película de denuncia contra el sexenio fallido". Al parecer la percepción se posesiona de cualquier posibilidad de objetividad. No porque aparezcan colgados o reportes de noticiero sobre ejecuciones y ajustes de cuenta significa que la cinta va a denunciar el problema de inseguridad, sino que más bien se situa en ese entorno que no nos es extraño a los mexicanos. 



 Recuerdo que en un podcast de The Film Talk, Jett Loe mencionaba que conforme pasa el tiempo solo tendremos dos tipos de películas: aquellas en donde hay explícitamente una reinterpretación de la realidad en base a ficción y aquellas que buscan el registro de la realidad. Si bien no soy fan del uso de "actores no actores" de esa vertiente de ese "Cinema Mexiqué" que tanto gusta en el extranjero, quizás estoy en un punto de hartazgo en el que ese detalle prefiero dejarlo completamente de lado, como si me resignara a ver una película mal enfocada sobre la cual no puedo hacer nada, pero que debe de compensarme con una historia que me importe. Es una herramienta que ya es parte de un estilo característico de algunos autores, entre ellos Escalante. Claro, hay secuencias que me molestan, como tener a los policías diciendo con tonos que se escuchan falsísimos cosas como "ya te cargó la chingada, cabrón", pero son solo parte de un todo narrativo que es la cinta. En los personajes principales son pocos los momentos en donde las interpretaciones son insuficientes para seguir llevando la trama. 



 Cabe destacarse que a nivel post, probablemente tenga uno de los trabajos más sutiles pero más complejos que este tipo de cine puede lograr. Mientras Reygadas usa un entorno onírico para presentarnos un efecto especial con patas y caja de herramientas, en el caso de Heli contamos con un "camarón quemao" que es parte de la escena más escandalosa de la película. Al revisar los créditos finales puedo ver que el trabajo de post no fue de un improvisado con After Effects en su casa, lo cual se agradece ya que aporta realismo visual a la cinta. 

 Sangre, la primera película del director, es una cinta que me durmió mientras que Los Bastardos me pareció un trabajo interesante, aunque con sus detalles. Con Heli es que Escalante muestra que no es un improvisado ni alguien que solo vive del apoyo del maestro. No soy fan de su cine, pero reconozco que supo contar su historia de manera efectiva con esta última cinta. ¿Vale la pena verse? Si les gusta el tipo de historias basadas en la realidad depresiva, desde luego.