14 de agosto de 2014

Workers

Esta y otras críticas las pueden encontrar en el Quinto Especial de Cine Mexicano.

Tras un año de haber sido exhibida en festivales cinematográficos nacionales e internacionales es que llega a nuestra cartelera Workers, película escrita y dirigida por José Luis Valle, quien alejándose un poco del género en que hizo su primera película (El Milagro del Papa), se aventura en la ficción para mostrarnos un par de historias acerca del trato laboral en nuestro país.




Rafael (Jesús Padilla) ha trabajado de intendente por casi treinta años en la misma empresa. Finalmente es hora de retirarse pero debido a un problema técnico en sus documentos, parece que no podrá gozar los beneficios de su jubilación. ¿Cómo puede lidiar ante semejante decepción tras años de entrega? Mientras eso ocurre, por otro lado conocemos la historia de Lidia (Susana Salazar) empleada doméstica de una ricachona que al fallecer (la ricachona) hereda todo su dinero y posesiones a su mascota, una perra que cuando su dueña vivía le dio todos los lujos y quien pretende que los mismos continúen incluso tras su muerte.


Dice el dicho que "el que nace para maceta, no pasa del corredor". Lo mismo aplica para los personajes de Rafael y Lidia quienes, a pesar de ser dedicados en su trabajo, parecen ser incapaces de lograr algo por lo que aspiran. El manejo que tiene el realizador sobre los personajes es bastante interesante ya que al final del día no hay buenos ni malos, solo personas en medio de circunstancias que son ridículas. Por ejemplo en el caso del jefe de Rafael no tenemos el cliché del patrón explotador que es incapaz de concederle su justa y merecida jubilación. Simplemente es alguien que ante la falta de un documento, error que viene desde años atrás, no puede conceder la recompensa. Sin embargo es capaz de concederle la "oportunidad" de que continúe su trabajo. Lo mismo ocurre en el caso de la patrona de Lidia. ¿Por qué habría de dejarle sus posesiones a sus trabajadores cuando a quien más quiere es a su perra? Tampoco es cruel ni despiadada, ya que tras la muerte ocasionada por causas naturales de su querido can, los mismos podrán pasar a esas personas que tanto servicio le rindieron.





Como bien han mencionado camaradas como Alejandro Alemán, en su crítica sobre la película, el mayor atributo que tiene la misma es la sutilidad. La primera mitad sirve para establecer personajes y circunstancias, las cuales se desarrollan plenamente en la segunda parte. Se sigue una receta a fuego lento en el que los momentos de verdadero humor carecerían de sentido si no fuera por la cuidada construcción que se tiene desde el principio. Esto se logra también gracias al desarrollo de los personajes los cuales se muestran tridimencionales, muy humanos. La ilusión o incluso el posterior deseo de superación de Rafael, quien a pesar de su edad decide aprender a leer y escribir y es apoyado por un joven bien intencionado.


Al terminar de ver la cinta en un pasado festival, recuerdo que la catalogaba como una "Cinta de Fórmula Festivalera ® que curiosamente justifica el recurso". Es el ritmo pausado el que logra ubicarnos dentro de una cotidianidad en la que aparentemente no pasa nada, pero que poco a poco va construyendo los momentos que ilustran la narrativa.


En el lado negativo de la obra tenemos el diseño sonoro. Tendré que corroborar con quienes hayan visto la cinta en su corrida comercial si eso se logró solucionar, ya que no es agradable el depender de los subtítulos (los cuales probablemente sean ausentes en la versión comercial, ya que el idioma hablado es español) para poder entender los diálogos de los personajes.




Saliendo con ocho copias (nueve si contamos la de la Cineteca), Workers es una película difícil de encontrar y cuya fórmula puede trabajar en su contra. No es cine para todo público, especialmente si consideramos que la mayor parte de la audiencia prefiere el cine espectacular o del chiste de gratificación inmediata en esta temporada. Aunque soy de los mayores críticos del cansancio de la fórmula festivalera en una película mexicana, Workers es de esos raros ejemplos en donde está plenamente justificado y aprovechado el uso de ese tipo de narrativa. Si les interesa ver ese tipo de cine, sin lugar a dudas Workers es una opción recomendable.