7 de diciembre de 2014

Birdman

Para descargar el podcast sobre Birdman (o la inesperada virtud de la ignorancia), da click derecho con el ratón en este enlace y seleccionar la opción "guardar como" aquí. Para escucharlo, ahí tienes el reproductor de la columna del lado derecho así como el de la parte de abajo. Para suscribirte al podcast via iTunes, da click en este enlace. Para escucharlo o descargarlo directamente en su celular recomiendo que usen Spreaker y me pueden encontrar aquí. En caso de que quieran tips o recomendaciones de teatro, mejor pregúntenle a mi querida Mariana, o dejen su comentario después del click, o en Facebook.  

  


 Alejandro González Iñárritu regresa triunfalmente al cine con un proyecto que, cuando fue anunciado, causo extrañeza entre quienes conocían al personaje. ¿Cómo es posible que el galardonado director mexicano decidiera hacer una comedia basada en el Hombre Pájaro favorito de todos? Afortunadamente el resultado ha sido favorecedor.

Michael Keaton interpreta a Riggan Thomson, un actor cuyo rol más famoso fue en la adaptación a la pantalla grande de quien en su momento fue el popular Súper Héroe Birdman. Años después y con una carrera que no logró levantar, apuesta todo para legitimizarse al adaptar, producir y actuar en una obra en Broadway llamada "De lo que hablamos cuando hablamos del amor". A días del estreno, las dificultades propias de la obra y los problemas personales se mezclan en esta historia de manera fascinante.

Mientras que Keaton ha dicho que el personaje de Riggan no se parece en nada a él, es inevitable que se vean similitudes. Después de interpretar a Batman, Keaton continuo en activo pero la gente lo seguía recordando principalmente como quien interpretaba al encapuchado. La historia y la ficción se mezclan frente a la mirada del espectador, enlazando lo que se sabe de la realidad con lo que se espera de la historia. Sin embargo, la interpretación de Keaton es por demás brillante. Riggan es un personaje frustrado, que busca finalmente levantarse y ser reconocido por quien es, no por una fachada o máscara del pasado. A esto agreguémosle el genial juego de realidades, ya que desde la primera escena vemos a su personaje manifestando lo que podrían ser una especie de poderes especiales. ¿Eso solo ocurre dentro de su cabeza? Compartiendo este elemento con el Thor de la versión Ultimate, en donde se jugaba con el hecho de que Thorleif Golmein tenía poderes gracias a tecnología, pero que su débil salud mental lo había hecho creerse un dios nórdico, o quizás  es quien dice ser, por increíble que parezca, es que tenemos como constante el juego de dualidades. Una voz interior le recuerda a Riggan que está destinado a ser alguien por encima de los demás. Lo vemos hacer cosas extraordinarias cuando está solo pero, ¿será algo que ocurre solo en su cabeza?

Uno de los detalles más mencionados sobre la cinta es su cuidado técnico al contar su historia principal en un plano secuencia, alternando solo un par de secuencias con cortes rápidos tanto al principio como al final. Es un recurso narrativo innecesario pero que sirve como vehículo de lucimiento para Lubezki, quien sigue desafiando los estándares en lo que es posible hacerse con la cinematografía. El filmar secuencias en Broadway es algo complicado. Ahora imaginen tener el intercambio entre lugares cerrados, íntimos, alternados con secuencias multitudinarias en exteriores, y regresando a entornos controlados como el interior de un teatro, todo esto con viajes imposibles de cámara que le transmiten al espectador una sensación de omnisciencia.

Alejado definitivamente del manejo de historias que tuvo en su momento con sus colaboraciones con Arriaga, Iñárritu regresa triunfal como director al cine comercial. O casi comercial. El guión fue escrito tanto por él como por Nicolás Giacobone, Alexander Dinelaris y Armando Bo, y entre todos se logra una historia que nos brinda tintes de humor negro verdaderamente disfrutables que ayudan a que el posible existencialismo de los personajes se aleje de la solemnidad.




Mientras que algunos se pueden sentir decepcionados debido a que este Birdman no tiene nada que ver con el personaje parte del Trío Galaxia y menos con el Abogado de Adult Swim, la realidad es que el manejo dado en la cinta es excepcional. Birdman funciona como enlace a historias espectaculares, y se le hace referencia a su supuesto revival noventero, a través de la película por la que Riggan es recordado, con el traje típico de héroe encapuchado de la época. En la cinta podremos ver destrucción masiva, aves gigantes, peleas emocionantes (especialmente una en donde tenemos a Batman vs Hulk, o mejor dicho a Edward Norton vs Michael Keaton) pero todas en medio de un contexto alejado al manejo convencional de las cintas de personajes en mallitas. Por cierto, se hace referencia a esa actual sobre explotación de franquicias y al hecho de que al parecer, todo mundo está interpretando a alguien con capa, de una manera sútil y mordaz, como lo es la cinta en sí.

Aunque poco se habla de los personajes de apoyo, tanto Zach Galifianakis como Emma Stone o el ya mencionado Edward Norton sirven como apoyo firme para el personaje de Keaton y en cierta medida, sus personajes hacen una especie de comentario o crítica sobre los mismos actores, con detalles como el Norton fúrico. Todo esto acerca la realidad de la cinta con la del mundo exterior de manera brillante.

A final de cuentas Birdman marca el regreso a Hollywood por parte de Alejandro González Iñárritu, quien si bien nunca estuvo entre los directores más buscados por la industria cinematográfica estadounidense, siempre ha estado en la mira. Como menciona Alejandro Alemán en su crítica de la cinta, con La Indesperada Virtud de la Ignorancia lo tenemos en el punto más cercano a poder conseguir el Óscar, tanto él como el propio Keaton. Lubezki continua con su trayectoria impecable, aunque en buena medida, es su trabajo de fotografía el que se llega a comer al director o al actor, distrayéndonos de sus dos representaciones más importantes en años. ¿Vale la pena verla? No solo verla, sino comprar el BluRay cuando salga y revisar una y otra vez esta historia de ritmo vertiginoso para descubrir todos sus detalles, como las apariciones de carritos de camotes o de tamales en algunas secuencias de Broadway.