1 de diciembre de 2014

Carmín Tropical

Estas y más críticas las pueden encontrar en el Quinto Especial de Cine Mexicano.

Rigoberto Perezcano regresa a la pantalla grande con una muy interesante obra que se atreve a experimentar entre esos géneros cinematográficos en los que el cine mexicano usualmente no gusta ahondar, que es el thriller. Habiendo tenido merecido reconocimiento con Norteado, su cinta anterior, ¿qué es lo que nos ofrece Rigoberto con su trabajo más reciente?

Mabel (interpretada por José Pecina) regresa a su vieja localidad de Juchitlán, en el estado de Oaxaca. ¿La razón? Una de sus amigas, Daniela, falleció de manera terrible, siendo asesinada con decenas de puñaladas literales por la espalda. Determinada a encontrar al responsable, hace una investigación por su cuenta, lo cual la llevará a revisar su pasado y el entorno actual de su ciudad natal.



Rigoberto tiene experiencia narrando acerca de los entornos fronterizos. Alejándose de Tijuana, ciudad que usó como entorno en Norteado, su película anterior, decide mostrar Oaxaca, un entorno que le es más familiar. Al hacerlo toca figuras tradicionales como lo son los muxes, personas nacidas con sexo msculino que asumen roles femeninos. Tanto Daniela como Mabel son Muxes y poquito a poco, casi sin querer, tenemos un mejor entendimiento del aspecto cultural que representan. Al entrevistar al hermano de Daniela, este confieza que parte de la tristeza es que Daniela se hacía cargo de sus padres, lo cual es un rol que se da a los muxes, ya que dentro de la permisividad y aceptación que se les dá a estas personas, se considera que parte de sus responsabilidades es el hacerse cargo de sus padres cuando son ancianos.  Mientras que se tiene esta especie de aceptación, proveniente de la cultura zapoteca en donde se les consideraba un tercer sexo igual a los dos biológicamente establecidos, el paso del matriarcado ancestral al patriarcado vigente lleva un cambio desagradable, como el hecho de que se han presentado recientemente asesinatos contra muxes en Oaxaca. Crímenes hechos con saña como el que desencadena la trama de esta cinta.

Contando con cierta experiencia en el documental, la cinta arranca con testimonios y un trabajo de cámara similar al de dicho género. Esto apoya enormidades para ubicarnos en una situación que se siente cercana, alejada de la artificialidad de un thriller policiaco. El bueno de la historia, la persona que va a resolver el caso, no es un policía ni un detective, es simplemente la amiga cercana del fallecido, y acude a las personas que pudieran tener una pista gracias a su enlace. Poco a poco empieza a desentrañar la información, complementando lo que tiene con datos policiacos así como con lo que escucha de sus viejas amigas y compañeras que trabajan en un bar, bailando o atendiendo la vida nocturna.



Mientras que estamos próximos al estreno del final de la serie de el Hobbit, saga que entre sus características tiene el uso de cámaras con High Frame Rate (HFR), el cual ha sido criticado debido a que la fluidez de movimiento se siente ajena al medio cinematográfico, así como por el hecho de que muestra con mayor detalle los trucos tales como los vestuarios artificiales utilizados en la serie, me hubiese encantado ver esta cinta ser rodada en dicho formato. El manejo de una fluidez visual en cámara gracias a trabajar con más de 24 cuadros por segundo hubiera complementado de manera efectiva el tratamiento en general con el que cuenta la cinta, la cual aborda la historia apegada al realismo casi documentalista, especialmente en la primera parte. Claro, esto es solo gusto personal que no va en detrimento sino como un deseo de que un aspecto técnico se hubiera explotado en conjunto con una historia que lo pudo haber aprovechado.

Volviendo a la película, entre los puntos más importantes están las actuaciones. Tanto la caracterización de los personajes, como el manejo de los mismos resalta la labor actoral de manera impresionante, lo cual le da vida al guión de manera efectiva. La mayoría de las personas cuentan sobre lo impresionante que es el final de la cinta, y en verdad lo es. No por que nos de una enorme sorpresa, sino porque su ejecución es simplemente brillante, y logra resaltar no por ser parte de una narrativa irregular, sino por la construcción de personajes, sus relaciones y las distintas situaciones, que nos llevan poco a poco a este climax tan memorable, quizás el mejor en el cine mexicano reciente. Y como ya saben, dale a la gente un final para recordar, y eso hará que la gente recuerde toda la película.

Desafortunadamente la distribución de la cinta será un tanto limitada. Su manejo en pantallas estará limitada a circuitos especializados por lo pronto, sin una fecha para su lanzamiento en cartelera regular, aunque se espera que adorne las salas el próximo año. Por lo pronto, confíen en mi en que es una cinta enorme y véanla cuando esté disponible. No se arrepentiran.