3 de octubre de 2016

Los Parecidos

Mientras que en el cine mexicano parece que tenemos muy pocos géneros explotados en la pantalla grande (y no, el “cine de ranchito” o “cine de La Condesa” no son géneros cinematográficos) es que un autor está decidido a presentar una propuesta alterna. Izaac Esban, con su segunda película se prepara para mostrar que no todo en nuestro país son comedias románticas o cine festivaleros. 

Comentarios sobre la cinta previa del autor pueden encontrarlos por acá y en el Sexto Especial de Cine Mexicano. Un análisis más a fondo sobre su ópera prima lo pueden ver por acá.




En una central de autobuses perdida en medio de la nada coinciden varios personajes que esperan el siguiente camión rumbo a la Ciudad de México. Hay una atmósfera turbia emocional y climáticamente. Es entonces cuando empieza ocurrir un peculiar fenómeno. La noche del 2 de octubre no se olvida, y menos para el cast conformado por Gustavo Sánchez Parra, Cassandra Ciangherotti, Fernando Becerril, Humberto Busto, Carmen Beato, Santiago Torres, María Elena Olivares y Catalina Salas. 

Si bien Ezban se ha caracterizado por presentar un estilo identificable, el mismo siempre se ha visto derivativo. Mientras que autores mayores como el mismo Guillermo del Toro no ocultan para nada las influencias que los han marcado como realizadores, sus obras tienen identidad propia y la misma se impone sobre cualquier referencia. Caso contrario es lo que se vio en el Incidente y ahora con Los Parecidos, en donde las referencias pesan más que la obra e incluso si uno llega a mitad de la función, no cuesta demasiado trabajo el identificar para donde se dirige la trama debido a que cae en manejos comunes. 

El diseño de producción cuenta con mucho mejor cuidad que en su cinta anterior, gracias a la recreación que se hace de una central de autobuses abandonada en un foro. Sin embargo el manejo de espacios en ocasiones llega a ser contradictorio con el juego de atmósferas y tensión que se busca, desaprovechando así las herramientas que tiene a su disposición. Una persecución en un lugar contenido puede ser escalofriante, pero si el lugar contenido es más amplio que la plancha del zócalo, tenemos problemas.



El manejo de la trama tiene la peculiaridad de que no se define en sí. Se plantea como un “thriller de ciencia ficción” pero, al igual que con El Incidente, es necesario explicarle a la gente que no hay ciencia en esta ficción que cae más en la fantasía. Maneja intriga y busca convencer con tintes de horror, sin embargo cae en los absurdos que dan más para comedia que tristemente es involuntaria. Si la cinta tuviera un mejor timing, podría ser una comedia entretenida. Si la cinta se atreviera a tomarse más en serio, hay como explotar el suspenso. Si en lugar de pasarse “citando” a obras previas o incluso autoreferenciarse se definiera por una línea más definida en el guion y la dirección, habría algo con una mejor realización. 

La selección de la fecha y el lugar para el desarrollo de la historia es uno de esos elementos que en teoría podría sonar bien, pero en la ejecución solo sirve para cubrir deficiencias. Es conocimiento común lo ocurrido en el 2 de octubre en la Ciudad de México, pero este evento parece imponerse sobre el universo más amplio que hay en el lugar de la acción. ¿Qué ocurre si quitamos ese elemento de la historia? Absolutamente nada. ¿Qué ocurre al dejarlo? Se puede insinuar que hay un trasfondo mayor en las intenciones, cosa que no es reflejada y está más presente en la cabeza de los justificadores (o espectadores) que en la obra en sí misma. 

Afortunadamente para la cinta, hay grupos constantes de Ezboots los cuales lo defienden tanto a  él como a sus obras. Desafortunadamente es poco probable que el director tenga un crecimiento efectivo si sigue con la autocomplacencia, la referencia constante o el deseo de establecer un “universo compartido Ezbaniano” cuando ni siquiera es capaz de convencer al espectador de que vale la pena explorar al mismo.  


Dirección y Guión: Isaac Ezban
Producción: Esla Reyes
Fotografía: Isi Sarfati
Edición: Óscar Figueroa
Música Original: Edy Lan
Diseño de Producción: Patricia de Burgos
Diseño de Vestuario: Eloise Kazan